FedEx recibió su 152° y último Boeing 767-300 Freighter nuevo de fábrica, marcando el cierre de una de las fases más relevantes de renovación de flota del operador logístico y anticipando el fin de producción comercial del modelo, previsto para 2027.
Boeing completó la entrega del último 767-300F encargado por FedEx, llevando a 152 unidades la flota total del modelo en manos del integrador estadounidense. La entrega forma parte de los compromisos finales del fabricante con FedEx antes del cierre de la producción comercial del 767 Freighter, programado para 2027, una vez cumplidos los pedidos pendientes de sus principales clientes cargueros.
La operación tiene un fuerte valor simbólico para la industria. FedEx es, por amplio margen, el mayor operador mundial del Boeing 767-300F, un avión que se convirtió en una pieza central de su red aérea por su equilibrio entre capacidad, alcance, eficiencia y costos operativos. Cargo Facts ya había reportado en diciembre de 2025 la recepción del 150° 767-300F de FedEx, confirmando el tramo final del programa de entregas.
El 767-300F ha sido uno de los cargueros medianos de fuselaje ancho más exitosos de Boeing. A diferencia de muchas aeronaves de carga convertidas desde versiones de pasajeros, el modelo se produce como carguero de fábrica y ocupa un segmento intermedio entre aviones de menor capacidad y grandes cargueros de largo alcance. Boeing lo mantiene dentro de su familia de cargueros como una solución “medium widebody”, junto con versiones convertidas del 767 y otros modelos como el 737-800BCF y el 777F.
Para FedEx, la incorporación masiva del 767-300F ha sido parte de una estrategia de modernización de flota. El modelo permitió reemplazar aviones más antiguos, mejorar la eficiencia en rutas de media distancia y fortalecer una red global que combina hubs principales, operaciones regionales y servicios exprés. Según Simple Flying, el 767-300F se transformó en la principal plataforma introducida dentro de la nueva generación de la flota de FedEx, con beneficios asociados a menor consumo, menores costos de mantenimiento y mayor eficiencia operacional.
El cierre de las entregas a FedEx también anticipa el final de una era para la línea 767 en Everett. Boeing anunció que terminará la producción del 767-300F en 2027, aunque continuará fabricando la variante militar 767-2C, base del KC-46A Pegasus. La decisión está vinculada al cumplimiento de los pedidos pendientes y al cambio regulatorio hacia estándares de emisiones más exigentes para nuevas aeronaves comerciales.
El fin del 767F abre además una transición para el mercado carguero. Boeing mantendrá su foco en modelos como el 777F y el futuro 777-8F, mientras Airbus busca ganar espacio con el A350F. Sin embargo, el 767 seguirá siendo relevante durante muchos años en operación, especialmente entre integradores y aerolíneas cargueras que valoran su flexibilidad para rutas regionales, transcontinentales y de alimentación de hubs.
Con la entrega del último 767-300F a FedEx, Boeing y el operador logístico cierran un capítulo que ayudó a definir la carga aérea moderna. Para FedEx, el avión seguirá siendo una columna vertebral de su red; para Boeing, representa la despedida gradual de uno de sus programas comerciales más longevos y versátiles.


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