La aerolínea de bandera argentina consolidó un segundo ejercicio consecutivo con resultados positivos, dejó atrás más de una década de patrimonio neto negativo y confirmó la incorporación de 20 aeronaves entre 2027 y 2031, la renovación de flota más importante de su historia reciente.

Lo esencial en 30 segundos

  • Ganancia neta 2025: AR$238.000 millones, según el balance aprobado por la asamblea de accionistas y validado por KPMG y la Auditoría General de la Nación (AGN).
  • Hito tributario: por primera vez en 77 años de historia, Aerolíneas Argentinas pagará Impuesto a las Ganancias, por unos AR$6.000 millones.
  • Patrimonio neto: vuelve a terreno positivo (AR$18.000 millones) después de más de una década en negativo.
  • Resultado operativo (EBIT): superávit de US$120,7 millones; deuda bancaria y financiera reducida en 52%, a US$170,5 millones al cierre de 2025.
  • Sin aportes del Tesoro durante 2025, ni previstos para 2026.
  • Operación: 12.780.000 pasajeros transportados en el año, factor de ocupación de 83% sobre un promedio de 300 vuelos diarios, cumplimiento de 99,4% y NPS de 55 puntos.
  • Renovación de flota: 20 aeronaves nuevas entre 2027 y 2031 — seis Airbus A330neo y catorce Boeing 737 MAX (MAX 8 y MAX 10).

El balance: de pedir fondos al Estado a aportarle impuestos

Según el comunicado oficial de la compañía, la asamblea de accionistas aprobó la memoria y los estados contables de 2025, validados tanto por la consultora KPMG como por la Auditoría General de la Nación. El resultado —una ganancia neta de AR$238.000 millones— habilita algo sin precedentes en las siete décadas de historia de la aerolínea: el pago de Impuesto a las Ganancias al Estado nacional, por un monto estimado en AR$6.000 millones.

El dato adquiere relieve al compararlo con el patrón histórico de la compañía. Entre 2008 y 2023, Aerolíneas Argentinas acumuló una pérdida operativa promedio cercana a US$400 millones anuales a nivel EBIT y recibió transferencias directas del Estado por más de US$8.000 millones. En 2025, en cambio, la empresa operó sin solicitar aportes del Tesoro Nacional —algo que ya venía anticipado desde comienzos de año— y además recuperó patrimonio neto positivo (AR$18.000 millones) después de más de una década en terreno negativo.

A nivel operativo, el EBIT ajustado tras el proceso de auditoría marcó un superávit de US$120,7 millones, mientras que la deuda bancaria y financiera cayó 52%, hasta US$170,5 millones al 31 de diciembre de 2025.

Cifras clave del balance 2025

IndicadorValor
Ganancia netaAR$238.000 millones
Impuesto a las Ganancias a pagar~AR$6.000 millones (primera vez en la historia)
Patrimonio netoAR$18.000 millones (positivo por primera vez en +10 años)
Resultado EBITSuperávit de US$120,7 millones
Deuda bancaria y financieraUS$170,5 millones (–52% interanual)
Aportes del Tesoro en 2025Ninguno

Operación 2025: estabilidad más que crecimiento

En el frente operacional, la aerolínea mantuvo un nivel de actividad equivalente al de 2024, con la misma cantidad de horas de vuelo. Operó en promedio 300 vuelos diarios con un factor de ocupación de 83%, transportando cerca de 35.000 pasajeros por día y más de 12,78 millones en el total del año. El factor de cumplimiento llegó a 99,4%, lo que —según el comunicado de la empresa— se tradujo en un NPS de 55 puntos.

Es decir: el salto financiero de 2025 no se explica por una expansión de la operación, sino por eficiencia de costos, disciplina financiera y ausencia de aportes estatales sobre una base operativa que se mantuvo prácticamente plana respecto al año anterior.

Renovación de flota: A330neo para largo alcance, 737 MAX para rutas medias

El otro eje de la noticia es la confirmación de una renovación de flota que la propia compañía califica como la más importante de la última década, tras el acuerdo firmado con Airbus y Boeing en julio de 2026.

  • Airbus: seis A330-900, configurados para 291 asientos, destinados a reforzar rutas de larga distancia. Reemplazan la capacidad que antes ofrecía el A340, con un ahorro de combustible de 25% respecto al A330-200.
  • Boeing: catorce aeronaves de la familia 737 MAX —cuatro 737-8 y diez 737-10—, orientadas a rutas medias y de alta demanda dentro de Sudamérica.
  • Calendario: entregas escalonadas entre 2027 y 2031.

El 737-10 es, según la compañía, la pieza que le faltaba a Aerolíneas Argentinas para competir con más eficiencia en rutas medias, un segmento donde había quedado relativamente marginada frente a otros operadores de la región por no contar con un avión de ese porte; la llegada reciente de los 737-8 ya había comenzado a revertir parcialmente esa brecha.

Un año, no todavía una tendencia consolidada

Antes de leer estos resultados como un cambio estructural definitivo, conviene poner algunos matices sobre la mesa:

  • Es el segundo año positivo, no una serie larga. Después de 15 años de pérdidas operativas continuas (2008–2023), dos ejercicios consecutivos en positivo son una señal relevante, pero el propio comunicado de la compañía reconoce que la meta es «sostener» la rentabilidad, no que esté garantizada hacia adelante.
  • El financiamiento de la renovación de flota es la variable a seguir. La compañía destaca que el plan avanza «con recursos propios», pero el volumen de la inversión —20 aeronaves entre Airbus y Boeing— es significativo frente a una deuda bancaria y financiera que, aun reducida, todavía asciende a US$170,5 millones. Cómo se estructura el financiamiento de las nuevas entregas (leasing, deuda, capital propio) es un dato que el mercado va a exigir con más detalle a medida que se acerquen las primeras entregas de 2027.
  • El resultado convive con un contexto macroeconómico argentino volátil. Un balance en pesos con una ganancia neta de AR$238.000 millones debe leerse en el marco de la inflación y el tipo de cambio del período; las cifras en dólares (EBIT de US$120,7 millones, deuda de US$170,5 millones) dan una referencia más comparable a nivel internacional.
  • El «no pedir fondos al Tesoro» es una meta de gestión, no una garantía legal. La compañía es explícita en que tampoco prevé aportes para 2026, pero al ser una empresa estatal, esa decisión depende de la política fiscal del gobierno de turno tanto como de los resultados operativos propios.
  • El encuadre del hito tributario tiene un componente político evidente. El pago del Impuesto a las Ganancias es un dato contable real y verificable, pero también funciona como narrativa de gestión para el gobierno argentino en momentos de debate sobre el rol de las empresas públicas; vale la pena diferenciar el hecho financiero del uso comunicacional que se le da.

Las Claves:

¿Cuánto ganó Aerolíneas Argentinas en 2025? Una ganancia neta de AR$238.000 millones, según el balance aprobado por la asamblea de accionistas y auditado por KPMG y la AGN.

¿Por qué es histórico que Aerolíneas Argentinas pague Impuesto a las Ganancias? Porque es la primera vez en sus 77 años de historia que la compañía tributa ganancias al Estado, en lugar de recibir transferencias directas para cubrir pérdidas, como ocurrió de forma recurrente entre 2008 y 2023.

¿Qué aviones incorporará Aerolíneas Argentinas y cuándo? Veinte aeronaves entre 2027 y 2031: seis Airbus A330-900 para rutas de largo alcance y catorce Boeing 737 MAX (cuatro 737-8 y diez 737-10) para rutas medias y de alta demanda dentro de Sudamérica.

¿Aerolíneas Argentinas sigue recibiendo fondos del Estado? No durante 2025, y la compañía tampoco prevé solicitarlos en 2026, según su propio comunicado. Entre 2008 y 2023 había recibido más de US$8.000 millones en transferencias directas del Tesoro Nacional.

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~ Saadia Zahidi, Directora General de IATA.

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