En una jugada legal inusual, la compañía de tecnología de viajes Sabre Corporation ha presentado una demanda contra British Airways, exigiendo el reembolso de 453.863 USD pagados en concepto del Digital Services Tax (DST) del Reino Unido, introducido en 2020.

Firmado en 1991, el contrato entre ambas empresas establece que British Airways debe asumir cualquier impuesto que Sabre pague como parte de su relación comercial. Sin embargo, tras el DST – un gravamen del 2 % sobre los ingresos derivados del uso de software en territorio británico – British Airways argumentó que este no califica como “impuesto” según los términos del acuerdo.

La disputa estalló en agosto de 2025, cuando Sabre facturó el monto a BA y, tras semanas de negociación infructuosa, decidió recurrir a los tribunales. Ahora, el destino de estos 453.863 USD depende de una corte en Dallas que deberá determinar si el DST está amparado por el contrato original.

Este conflicto abre el debate sobre la vigencia de los acuerdos firmados antes de las nuevas regulaciones digitales y podría marcar un precedente clave para futuras relaciones entre aerolíneas y proveedores tecnológicos.

📌 Claves del caso:

  • Contrato de 1991: Sabre y British Airways firmaron un acuerdo que establece que la aerolínea debe reembolsar cualquier impuesto que Sabre incurra al operar en conjunto.
  • DST aplicada a GDS: En 2022, HMRC (la agencia tributaria del Reino Unido) aclaró que los sistemas de distribución global, como el de Sabre, están sujetos al Digital Services Tax (DST), un gravamen del 2 % sobre ingresos generados vía software en Reino Unido.
  • Reembolso rechazado: En agosto de 2025, Sabre reclamó el monto a British Airways, pero la aerolínea argumenta que el DST no cumple la definición de “impuesto” bajo los términos del contrato.
  • Demanda en Texas: Tras semanas de negociaciones fallidas, Sabre acudió a los tribunales del Distrito Norte de Texas para que una corte declare si el DST debe calificarse como impuesto reembolsable bajo el acuerdo.

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“Con una expansión del 6,1 % en RPK, febrero fue un mes sólido, lo que demuestra que existían los fundamentos para el crecimiento de la demanda y un año positivo. Sin embargo, sin conocer la duración e intensidad de la guerra en Oriente Medio, es imposible cuantificar el impacto total que tendrá en las perspectivas de las aerolíneas. Pero algunas cosas ya están claras. Los costos del combustible han aumentado drásticamente. Con una capacidad limitada y márgenes reducidos, las tarifas aéreas ya están subiendo. El despliegue de capacidad también se está ajustando, particularmente para el tráfico hacia, desde o a través de Oriente Medio, o en áreas donde el suministro de combustible es un problema. El crecimiento de la capacidad programado para marzo, por ejemplo, se ha moderado al 3,3 % desde las predicciones anteriores de más del 5 %”.

~ Willie Walsh, Director General de la IATA.